El acogimiento familiar es una modalidad de cuidado temporal que permite que niñas, niños y adolescentes vivan en un entorno familiar seguro cuando, por distintas razones, no pueden permanecer con su familia de origen. A través de esta forma de cuidado, las familias acogientes brindan protección, estabilidad emocional y afecto mientras se trabaja para fortalecer las condiciones que permitan el retorno al hogar de origen.
Debe ser una persona natural, ecuatoriana o extranjera, mayor de 25 años y residir en el Ecuador.
Es importante que todos los miembros de la familia estén de acuerdo con el acogimiento y que exista una convivencia estable.
Gozar de buena salud física y mental que no dificulte el cuidado de la niña, niño o adolescente.
Contar con medios de vida suficientes para cubrir las necesidades de quien necesite el acogimiento.
Demostrar voluntad y capacidad para acoger y proteger temporalmente a una niña, niño o adolescente.
No tener antecedentes penales.
No se requiere un número de hijos e hijas específico ni una estructura familiar tradicional, pueden postularse personas solteras, parejas (casadas o en unión de hecho), personas con o sin hijos(as).
La familia Wheelock, de Guayaquil, comparte su testimonio como parte de la modalidad de acogimiento familiar, una experiencia de cuidado temporal que transformó su vida y la de una niña, niño o adolescente que necesitaba protección y contención.
Su historia muestra que acompañar, aunque sea por un ratito, puede marcar una diferencia real.
Mira el video y descubre cómo el acogimiento familiar se vive desde el amor y el compromiso.